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Zapatismo
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Los primeros otros vientos
Primera parte /II y última
YUCATAN
Campesino que trabajó en Estados Unidos hace décadas, ayer en la reunión
del EZLN en Zacatelco, Tlaxcala
Víctor Camacho
Arriba, una hacienda como proyecto político. Abajo, la dignidad maya despertando
al otro.
Por un lado, el de arriba: la resistencia del poderoso a perder privilegios
conquistados a sangre y fuego desde los tiempos de la Conquista. Por el otro, el
de abajo: la ancestral rebeldía multiplicando sus colores.
La hacienda posmoderna de la Yucatán panista agrega al turismo y el petróleo la
instalación de maquiladoras. Sobre esto se construye el débil andamiaje de la
propaganda gubernamental: aunque el poder económico local siga pensando en el
siglo XVI, Yucatán explota estos suelos (y a su gente) con métodos del siglo XXI.
Este es el proyecto político del Partido Acción Nacional: una mentalidad de
encomendero dirigiendo una industria. Faltaba más, éste es "el gobierno del
cambio". El resultado real rompe con la frágil escenografía panista: despojos de
tierras, privatización del patrimonio histórico, explotación fabril, destrucción
de la naturaleza, migración. En el Yucatán rural se aprecia mejor esta verdad:
la destrucción del campo mexicano no es producto de la impericia de los
gobiernos, sino que es su objetivo principal. Se trata de un plan estratégico
que consiste, en términos simples y llanos, en una guerra, una guerra de
reconquista. Pero esta guerra no es de un solo lado, también abajo suena la
resistencia.
Y aparecen entonces los guardianes que dejan claro que no en su nombre se
legislará el olvido a los originarios de estos suelos; los artesanos mayas que
se resisten al desalojo de la memoria hecha piedra de sus ancestros, Chichen
Itzá; los pescadores de Puerto Progreso, de la cooperativa Camarón Vagabundo,
que denuncian que, si trabajan, se convierten en delincuentes por culpa de una
ley, tienen que pagar por que les den permiso para trabajar y ni así, y, además,
los inspectores les roban el producto; los ejidatarios de Oxcum que señalan que
los quieren despojar de tierras para un aeropuerto; la banda que sufre
persecución por hacer y promover otra cultura.
Y con lengua, color y modo maya, la rabia y la indignación buscan a los lados, y
encuentran a l@s otr@s que también repiten, aunque separados, ese "¡ya basta!"
Aparecen aquí, junto a colonos, estudiantes, artesanos y académicos, los
homosexuales, su Oasis de San Juan de Dios y su lucha triple contra el sida:
contra el virus, contra la sociedad que los discrimina y segrega y contra el
gobierno que se desentiende del problema. Agregados que se suman a la lucha por
el respeto a la diversidad sexual.
Tod@s dicen, repiten, insisten: no nos vamos a dejar, ya no, ya basta. Y ahora
se escucha ya no sólo el dolor en las voces de abajo, también una alegría, la de
quien empieza a darse cuenta de que no está solo, la de quien, al escucharse y
escuchar, encuentra al compañero, a la compañera.
Pero el rebelde viento peninsular no se detiene aquí, y sigue a...
Campeche
Arriba, la destrucción como plan de gobierno. Abajo, la rebelión de los
colores.
En Bekal suenan las primeras voces y, ya desde ahí, empiezan a alertar sobre lo
grande de levantar un movimiento del pueblo en todo el país. Se hace el
recuento: ejidatarios acosados por líderes corruptos, por el gobierno y por los
grandes propietarios. Ahora hay que pagar por trabajar la propia tierra, o sea,
pagar por ser pobre. En el puerto de Campeche sigue la voz, y la escucha está
organizada fundamentalmente por jóvenes. La injusticia tiene al número dos como
único punto en común: 20 familias de ricos, 200 de cortesanos y 200 mil familias
de pobres. Los propietarios de la economía también lo son de la política: una
familia poderosa presenta candidatos por los tres partidos: PRI, PAN y PRD. Se
apropian de grandes extensiones de tierra y de playas, y los campesinos y
pescadores pasan a ser empleados de los centros turísticos o emigran a Estados
Unidos.
De la mano de los ricos locales, Pemex contribuye en la destrucción de la
naturaleza. En Campeche se hace evidente una verdad: la naturaleza es destruida
precisamente por las autoridades encargadas de protegerla. Los piratas y
corsarios que antes asolaban las costas campechanas ahora tienen cargos públicos
y empresariales, y salen en las páginas de sociales, mientras 180 mil habitantes
sobreviven en condiciones de extrema pobreza. El dolor llega hasta Xpujil (Calakmul)
y Candelaria. La vieja política priísta (a veces con bandera del PT, de
Convergencia, del PAN o del PRD) en el campo mexicano se repite: compra de
líderes campesinos, división y enfrentamiento entre organizaciones, represión,
persecución, cárcel, muerte. La migración a Estados Unidos es la única puerta
que encuentran abierta. La situación no dista mucho de la que había en los
tiempos de los chicleros. La injusticia en estas tierras indígenas es bautizada
por Carlos Salinas de Gortari como Calakmul (Edificios Gemelos) para remarcar el
afán de la neoconquista del capital: estas tierras, con todo y la riqueza
histórica que acumulan, serán de los nuevos señores del dinero.
Y en esta guerra, las mentiras ocupan lugar importante: los programas
gubernamentales de ayuda social no llegan completos, en algún lugar se quedan
esos dineros y, sin embargo, se anuncia con bombo y platillo el avance
gubernamental. El despojo moderno sigue caminos conocidos: créditos bancarios,
intereses crecientes, todo el trabajo se lo come el banco y la deuda como quiera
crece, el Procede elimina los impedimentos legales y se embarga. Años de trabajo
y, al final, sin tierra ni nada... sólo la rabia.
Pero en el Campeche de abajo hay rebeldes provenientes, además de acá mismo, de
la mayoría de los estados de la República. Así que la rebeldía toma muchos
colores en todo el estado. Como se multiplican las injusticias, también se
multiplican las rebeldías inteligentes y organizadas.
El Otro Campeche suma artesanos, campesinos, grupos ecologistas, colectivos
culturales y de análisis teórico, apicultores, cooperativistas, indígenas en su
mayoría. Much@s vienen de las comunidades eclesiales de base y el cristianismo
comprometido. Y tod@s coinciden en el hartazgo, la rabia, la indignación, la
rebeldía. Pero no ahí se quedan, sus organizaciones se forman y educan en la
lucha, y ahí identifican al enemigo y al compañero, al oportunista y al pasajero
momentáneo.
En el Otro Campeche resuena el viento y repite: "¡Ya no!", y el eco es
tan potente que alcanza a llegar al otro país que, abajo y a la izquierda, vela
la noche, para, en otra madrugada, seguir su paso a Tabasco, Veracruz, Oaxaca y
Puebla.
Intermedio
A su paso y con su paso, la Otra empieza a convertirse en una opción, en otra
cosa, en otra alternativa a la desesperanza. Mientras allá arriba van y vienen
los ruidos (y los dineros para simular discusión y debate, donde sólo hay espots
publicitarios), en las otras voces de abajo resuena un eco que no termina, que
comienza a definirse a sí mismo en colectivo: la Otra está uniendo luchas y
pensamientos. El "yo soy" se empieza a transformar, paulatinamente, en "nosotros
somos".
Varios puntos en común en los primeros vientos:
- La liga descarada entre empresarios y políticos de todos los partidos.
- El despojo de tierras.
- La privatización del patrimonio histórico.
- La destrucción premeditada del medio ambiente.
- La represión, persecución y cárcel como respuesta a quien lucha socialmente.
- El alto costo de la vida, particularmente de la energía eléctrica.
- La migración a Estados Unidos.
- La crisis de la educación en todos sus niveles y, al final, el precipicio del
desempleo.
- El hartazgo con la clase política y la crítica a los partidos políticos
institucionales.
Y así empiezan a tenderse los puentes entre los que abajo somos los que somos.
El primero de ellos, la lucha por l@s nuestr@s: la libertad de tod@s l@s pres@s
polític@s y la cancelación de todas las órdenes de aprehensión en contra de
luchador@s sociales.
Pero no sólo, empiezan a emerger también propuestas: la huelga general de pagos
a la Comisión Federal de Electricidad hasta que se acuerden tarifas justas,
según el criterio de que el rico paga más y el pobre paga menos o no paga; el
rechazo general campesino al Procede; el bloqueo nacional a la política oficial
de destrucción del medio ambiente; la defensa nacional del patrimonio histórico
ante su creciente privatización; la construcción de una nueva opción para los
futuros migrantes que consiste en un grito: ¡quédense a luchar!; otro 1º de Mayo
de los otros trabajadores; y los primeros síntomas de otras realidades y
demandas, de las que daremos cuenta más adelante.
Video Click: la Semana Arriba y Abajo
Hay diferencias, arriba y abajo, en ver el transcurrir de la semana. Allá arriba
siempre es lunes, incluso para aquellos que se presentan como la alternativa
electoral.
Una y otra vez nos dicen que no hay que ir de prisa, que hay que detenerse,
caminar tan lento que apenas se simule movimiento.
¡Ah! ¡Se está tan bien acá arriba! Espectáculos adecuados al bolsillo de
plástico, cultura de altura, autopistas y anchas calles para los vehículos,
segundos pisos para reafirmar que estamos arriba, la televisión como
escenografía instantánea en cada hogar mexicano. ¡Ah! Y de nuevo estos
revoltosos de abajo, haciéndose oír entre ellos, intercambiando historias que se
veían tan bien en los libros y ensayos pero así, hablando, como que ofenden, mi
buen, como que es de mal gusto esa democracia de la palabra de abajo. ¿Para qué
estamos entonces nosotros, los representantes populares, los líderes de opinión,
los articulistas, locutores, editores? ¿De dónde sacan eso de prescindir de
intermediarios y hablar ell@s mism@s? Y luego todavía, además de hablarse y
escucharse, se atreven a ponerse de acuerdo en levantarse. ¡Mejor súbale al
volumen de la televisión, mi buen! ¡Andele, así mero! ¿Cómo van las encuestas?
Bueno, ahí la llevamos.
¿Qué? ¿La Otra Campaña? Un murmullo, no hay de qué preocuparse... ¿O sí? No
sé por qué se desesperan y nos prometen una cárcel. ¿Pero, quién les aconseja de
que prueben a prescindir de nosotros? ¿Ell@s mism@s? ¿Por qué mejor no se
esperan? Nosotros podemos ir dirigiéndolos, enseñarles la cautela y la prudencia
que aprendimos y que, viera usted, ¡es tan cómoda! ¿Fin de semana rojinegro?
Péreme, no, mi buen, ese color no tiene registro, no vale. ¿Cómo de que no
quieren registro? ¿A poco es posible otra política? ¿Y nosotros, los sepulcros
blanqueados del cambio pausado, lentísimo, que no se note, mi buen, porque luego
se nos espantan los inversionistas? ¿Cómo de que no quieren inversionistas? ¿Ni
políticos? Ya ve, mi buen, son taaan premodernos. Ojalá no afecten las
encuestas, ¿qué sería entonces de nuestra democracia?
Sí, se veían tan bonitos callados, detenidos, atentos a nuestra palabra, a
nuestra dirección. Sí, unos desagradecidos. No saben que no se puede hacer nada
tan de prisa, tan abajo, tan a la izquierda. Sí, poco a poco. Ahora, con el
proyecto para el Istmo... ¿Qué? ¿Lo mismo que el Plan Puebla-Panamá? No, mi
buen, si esto es de izquierda. ¡Bah! Serán unos cuantos pueblos indígenas
desaparecidos y unas pocas afectaciones de tierra. Pero habrá empleo,
maquiladoras y, de refilón, el auge de las industrias de servicios y turística.
Sí, la modernidad, pero con rostro humano, nuestro rostro.
Es que esa izquierda, ¿cómo le diré?, ¿a poco no es una izquierda fea,
maleducada, grosera? ¿Dónde queda el alto nivel en el debate, nuestra habilidad
para quitarle el filo a la palabra y que todos quedemos como amigos, contentos,
inmóviles? Sí, nosotros decimos qué es debate y que no, por ejemplo, toda
discusión que derive en compromisos consecuentes no es un debate de nivel, es
para ultras, desesperados, resentidos. ¡Bah! No aguantan nada, unos
cuántos indígenas baleados, secuestrados, torturados, despojados. No mi buen, no
mire para allá abajo, ¿para qué? Acá está el camino maduro, sereno, prudente.
¿Ve cómo casi ni nos movemos? No, mi buen, no se distraiga, míreme, escúcheme,
siéntese, espere, no se mueva, así quietecito. Mire, lo que usted tiene que
hacer es dejarme hacer a mí. Lo demás, es eso, lo "demás", lo "otro".
Oiga mi buen, ¿y son much@s? ¿Y dice usted que vienen por nosotros? ¿Por
todos? ¿También por la izquierda fiel y leal al sistema? ¿Y van a tardar mucho?
Es que sabe usted, la academia, el café, el auto, el puesto, el coloquio, la
caricia que nos damos y recibimos, la invitación a comer con ese
político-empresario-líder taaan importante.
¿Otra comunicación? A ver, dígame usted para qué, si ésta que tenemos es la
que manda, la que cotiza en las encuestas, la democrática y moderna. ¿Otra
información? ¿A poco hay algo más importante qué informar que no sea lo que a mí
me preocupa? ¿Otro arte? ¡Cómo! ¿Y la exquisita selección de nuestros gustos?
¿Otra cultura? Eso sí, los charrapastrosos necesitan sus propias cosas. Se ven
tan lindos con todas esas cosas, ¿cómo se dice? Sí, eso, con su idiosincrasia,
sus artesanías, sus piercings, sus tatuajes, sus pelos parados y pintados
de colores escandalosos, sus cosas ésas de chido-guey-varo-rola, sus músicas.
No, mi buen, ése no es rock. El verdadero rock es pulcro, nice, es de "tu
rock es votar", es de "mejor cállate", es de ese inmovilismo que se mueve,
brinca y aplaude, pero de pensar... a ver, mi buen, ¿para qué? Si como quiera
van a crecer y van a madurar y van a ser como nosotr@s... ¿O no?
¿Cómo dice usted? ¿Un alzamiento? ¿Nacional? ¿O sea que no sólo es un buzón
nacional de quejas? ¿También se están uniendo, organizando? Pero eso es acelere,
deben ser sólo unos cuantos. ¿Qué? ¿Están creciendo? Oiga, pero, ¿verdad que van
a tardar todavía un buen rato? Es que mi beca, mi puesto, mi editorial, mi
ensayo, mi cátedra, mi candidatura...
Interferencia no autorizada
Chiapas, Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Veracruz, Oaxaca, Puebla.
Ocho estados y un solo reto: la comunicación, otra comunicación. Entre las
conclusiones de este primer tercio del recorrido por el país, está la de que eso
de que "Todo México es territorio Telcel" es una mentira. A Slim hay que meterlo
a la cárcel, además de por explotador, por mentiroso.
Uno de los retos es el de la comunicación con tod@s aquell@s con los que se
batalla para esto. La tecnología debe buscar también el camino de abajo para el
tejido de esta red que se hace visible en la Otra Campaña. Ahí está una chamba
para ahora, para ya. Los medios alternativos de comunicación alternativa no
debieran conformarse con mantener al día la palabra de la "otra" con sus canales
actuales. Deberían, pensamos nosotros, buscar a l@s otr@s que no tienen los
medios ni los modos para enterarse de esto "otro" que crece abajo y a la
izquierda.
Poco a poco, los medios alternativos de comunicación alternativa entienden que
la Comisión Sexta del EZLN es sólo su "back stage", un equipo de apoyo (narizón
y malhumorado en esta etapa) que algo ayuda a lo principal de esta parte de la
"otra": hacer crecer la palabra de abajo y construir el oído colectivo para
ella. Pero faltan todavía la ciencia y la técnica para enlazar a l@s compas más
lejanos.
Final provisional (sólo para amplios criterios)
Ya casi se va la madrugada. La luz del sol empieza a asomarse por las
rendijas y debemos volver a las oscuras sombras que nos visten. En las manos
sigue faltando la piel del deseo y la tormenta de su pelo. Un suspiro queda
pendiente en los labios. La mirada, y la nube que la envuelve, echan de menos la
luz que les hace falta. ¡Ah!, las trampas de la imaginación: en el sueño de la
duermevela, sus muslos eran bufanda en las mejillas y prisión para la cintura;
de pie, la cabalgata del ansia terminaba, después de un breve precipicio, en una
caída húmeda y común. Y al final no había más deudas que las que se tienen con
uno mismo. ¡Ah!, las ganas de mojarse en esa su lluvia. En ella saciarse y hacer
crecer la sed de ella.
Amanece con la certeza de que no habrá mejor foto que la que le tome con mis
manos y labios, ni mejor audio o video que el del nacimiento de sus jadeos y
gemidos, ni mejor tocada o pintura que la de las pieles unidas, ni mejor
entrevista que la de nuestros cuerpos...
¿Otra comunicación? ¿Otra información? ¿Otro arte? ¿Otra cultura? ¿Otra
campaña? ¿Quién diablos abraza estos despropósitos?
Tocan a la puerta del día. La sombra se amarra las botas y las ganas. Hay que
seguir caminando, escuchando...
Desde la Otra Tlaxcala,
Sup Marcos.
México, febrero de 2006.
P.D. Al 15 de febrero de este año, la Sexta Declaración y la Otra Campaña
llegaron a mil 36 organizaciones políticas, indígenas, sociales, no
gubernamentales, grupos y colectivos adherentes, tod@s de abajo y a la
izquierda. Sin más desplegados que sus voces, ni más firmas al calce que las que
sus pasos por todo el país rubrican con firmeza. Aquí estamos, somos la Otra, la
dignidad rebelde, el corazón hasta ahora olvidado de la Patria.
Fuente:www.lafogata.org